CONTENIDO
- 1. Adquisición de empresas | Resumen del caso

- 2. Adquisición de empresas | Criterio del Tribunal Supremo

- - Doctrina jurídica sobre el alcance de la sucesión en las obligaciones
- - Ilegalidad del criterio del tribunal de instancia anterior
- 3. Adquisición de empresas | Relevancia de la sentencia

- - Aspectos que deben tenerse en cuenta en las adquisiciones mediante M&A y subasta
- 4. Adquisición de empresas | Motivos para contar con asistencia letrada

- - Asistencia de Daeryun
1. Adquisición de empresas | Resumen del caso
La adquisición de empresas es una operación mediante la cual se adquieren las acciones o los activos empresariales de otra sociedad y se obtiene el control o la capacidad de gestión sobre dicha sociedad o negocio.

En este caso, la demandante era una sociedad que había adquirido un establecimiento dedicado al tratamiento de residuos mediante un procedimiento de subasta para la ejecución de una garantía.
El establecimiento en cuestión era una instalación de tratamiento de residuos situada en el condado de Jangseong, provincia de Jeolla del Sur. El anterior operador había encargado a una empresa externa el tratamiento de los residuos designados (escorias) generados en dicho establecimiento.
Sin embargo, la empresa contratada depositó ilegalmente esos residuos en una cantera abandonada situada fuera del establecimiento, en la ciudad de Iksan, lo que provocó contaminación medioambiental.
Posteriormente, la autoridad medioambiental coreana competente ordenó al anterior operador que adoptara medidas para tratar los residuos, pero este no cumplió la orden.
Más tarde, la demandante adquirió el establecimiento mediante subasta. Por ello, la autoridad medioambiental dictó una orden para que tratara incluso los residuos abandonados en el vertedero externo, al considerar que «quien adquiere un establecimiento mediante subasta sucede en las obligaciones del anterior operador relativas a los residuos del establecimiento, conforme al artículo 17, apartado 9, de la Ley de Gestión de Residuos de la República de Corea».
El tribunal de instancia anterior consideró que, al haberse adquirido el establecimiento mediante subasta, todas las obligaciones de Derecho público relativas al tratamiento de los residuos generados en él se transmitían al adquirente, aunque los residuos estuvieran abandonados fuera del establecimiento.
2. Adquisición de empresas | Criterio del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo se centró en primer lugar en la finalidad legislativa del artículo 17, apartado 9, de la Ley de Gestión de Residuos de la República de Corea. Aclaró que esta disposición constituye una norma especial destinada a prevenir el abandono de residuos de establecimientos y reforzar el denominado principio de responsabilidad de quien causa la contaminación, atribuyendo la responsabilidad a quien originó la contaminación.
No obstante, consideró relevante que la forma de adquisición a la que se aplicaba esta disposición fuera una subasta conforme a la Ley de Ejecución Civil de la República de Corea.
A diferencia de la transmisión de una empresa o de una fusión, en las que la posición del anterior operador se transmite de forma global, la adquisición de una empresa mediante subasta supone la adquisición de activos concretos y constituye una sucesión a título singular, por lo que no resulta adecuado considerar que todas las responsabilidades de Derecho público del anterior operador se transmiten sin limitación al adquirente.
En consecuencia, el Tribunal Supremo aclaró que no cabe considerar que quien adquiere un establecimiento mediante subasta suceda automáticamente en todas las responsabilidades medioambientales que correspondían al anterior operador.
Doctrina jurídica sobre el alcance de la sucesión en las obligaciones
El Tribunal Supremo también estableció criterios concretos para interpretar el significado de «dichos residuos del establecimiento» en el artículo 17, apartado 9, de la Ley de Gestión de Residuos de la República de Corea.
En primer lugar, consideró que los residuos del establecimiento mencionados en la disposición son, en principio, los generados en el establecimiento que fue objeto de la subasta, sin que necesariamente deban limitarse a los que se encontraban dentro de él cuando se produjo la adquisición de la empresa.
Esto significa que, desde un punto de vista formal, los residuos abandonados fuera del establecimiento también pueden quedar comprendidos en el ámbito de aplicación de la disposición.
Sin embargo, el Tribunal entendió que esta interpretación no debía conducir directamente a imponer al adquirente la obligación de tratar todos los residuos abandonados fuera del establecimiento.
En concreto, estableció la excepción de que, si el adquirente desconocía en el momento de la adquisición que dichos residuos estaban abandonados fuera del establecimiento y existía una causa justificada para ese desconocimiento, no cabe considerar que también hubiera sucedido en la obligación de Derecho público de tratar esos residuos.
El Tribunal Supremo consideró que imponer la obligación de manera uniforme incluso en estos casos haría responsable al adquirente de un ámbito que no podía controlar ni decidir. Ello podría vulnerar el principio constitucional de responsabilidad por los propios actos y el principio de prohibición del exceso, además de generar el riesgo de una injerencia desproporcionada en el derecho de propiedad del adquirente.
Ilegalidad del criterio del tribunal de instancia anterior
A la luz de esta doctrina, el Tribunal Supremo consideró contrario a Derecho que el tribunal de instancia anterior, sin examinar si el adquirente podía haber conocido la existencia de los residuos abandonados fuera del establecimiento ni si existía una causa justificada para que no los hubiera conocido, concluyera que todas las obligaciones de tratamiento de los residuos se habían transmitido automáticamente por el mero hecho de haberse adquirido el establecimiento mediante subasta.
Por ello, el Tribunal Supremo entendió que el tribunal de instancia anterior había interpretado erróneamente la doctrina jurídica sobre el alcance de la sucesión en las obligaciones y no había realizado el examen necesario, por lo que devolvió el asunto para que fuera enjuiciado de nuevo.
3. Adquisición de empresas | Relevancia de la sentencia

Esta sentencia constituye un precedente que aclara que las obligaciones de Derecho público relacionadas con el medio ambiente no se transmiten de forma ilimitada en las adquisiciones de empresas realizadas mediante subasta, adquisición de activos o adquisición de un establecimiento.
En particular, deja claro que, para atribuir al adquirente la responsabilidad incluso por los residuos abandonados fuera del establecimiento objeto de la adquisición, en un tercer lugar, es necesario evaluar rigurosamente si aquel podía conocer su existencia.
Aspectos que deben tenerse en cuenta en las adquisiciones mediante M&A y subasta
En la práctica de las adquisiciones de empresas deben comprobarse los siguientes aspectos.
La responsabilidad no se determina únicamente por la estructura formal de la adquisición, sino que la posibilidad efectiva de control y la previsibilidad constituyen criterios esenciales.
4. Adquisición de empresas | Motivos para contar con asistencia letrada
1. La adquisición de una empresa no es solo una «adquisición de activos», sino una operación que comprende también una estructura de responsabilidades
La adquisición de una empresa no se limita a obtener acciones, establecimientos o instalaciones. También plantea hasta qué punto se transmiten las responsabilidades medioambientales, administrativas, civiles y penales.
En particular, cuando la adquisición se realiza mediante subasta o compraventa de activos, el alcance de la sucesión en las responsabilidades puede variar según la interpretación jurídica y las circunstancias de hecho, por lo que una operación sin revisión previa puede generar riesgos difíciles de prever.
2. La sucesión en las responsabilidades no se determina automáticamente solo por las disposiciones legales
Como muestra esta sentencia, la transmisión de obligaciones al adquirente se determina mediante una valoración conjunta de las circunstancias concretas, entre ellas la posibilidad de conocerlas y controlarlas en el momento de la adquisición y la existencia de una causa justificada.
Dado que estos elementos pueden resultar difíciles de alegar y probar posteriormente, es necesario analizarlos jurídicamente desde la fase inicial.
3. La diligencia debida jurídica previa a la adquisición puede ser determinante en una controversia
Antes de la adquisición de una empresa, el abogado examina las obligaciones medioambientales, las autorizaciones, el historial de infracciones y las posibles responsabilidades de la actividad objeto de la operación, con el fin de identificar las obligaciones de Derecho público y los posibles daños que podrían plantearse después de la adquisición.
Este análisis permite gestionar los riesgos mediante el ajuste de la estructura de la adquisición, la determinación de las condiciones contractuales y la delimitación de las responsabilidades.
4. Puede proporcionar fundamentos para limitar la responsabilidad en controversias posteriores
Si después de la adquisición de una empresa surge una controversia sobre un acto administrativo o una indemnización por daños y perjuicios, la documentación que permita acreditar la posibilidad de conocimiento del adquirente y la existencia de una causa justificada se convierte en una cuestión esencial.
La asistencia letrada permite preparar con antelación los argumentos y la estructura probatoria destinados a delimitar la atribución de responsabilidad en esas controversias.
La asistencia letrada constituye una estrategia preventiva y no solo una defensa posterior.
La función del abogado en una adquisición de empresas no se limita a intervenir una vez surgido el problema. Su principal finalidad consiste en estructurar la operación y gestionar los riesgos para evitar que se asuman responsabilidades innecesarias desde el inicio.
Asistencia de Daeryun
Los riesgos medioambientales y administrativos relacionados con una adquisición empresarial pueden generar daños estructurales difíciles de reparar si se manifiestan después de la operación.
Daeryun Sociedad de Abogados lleva a cabo, antes de la adquisición de la empresa, una diligencia debida sobre las obligaciones medioambientales del establecimiento y examina los riesgos relativos a los residuos y las autorizaciones.
En la fase de controversia posterior a la adquisición, también interviene en disputas sobre el alcance de la sucesión en las obligaciones, en la anulación de actos administrativos y la suspensión de su ejecución, así como en estrategias de defensa basadas en los principios constitucionales de responsabilidad, con el fin de evitar una ampliación excesiva de la responsabilidad del adquirente.
Cuando una adquisición empresarial plantea riesgos medioambientales o administrativos, resulta especialmente relevante realizar una revisión jurídica antes de la operación o desde sus fases iniciales, en lugar de limitarse a una respuesta posterior.
Para cuestiones relacionadas, puede solicitarse asesoramiento a este despacho, que cuenta con profesionales jurídicos especializados en Derecho empresarial y administrativo.










